Comunidades

El Árbol de Gandalf

Carta de un Carcerbero para el cajón de las Comunidades de los Pretorianos, gracias compañeros!!!

Erase una vez un árbol gigante en OPSE…

Airsoft: juego, deporte, táctica, estrategia, EQUIPO, UNIDAD, HERMANOS.. nos viene a la mente cuando escuchamos esa palabra.

Aquel OPSE comenzamos al revés.

Frío, noche clara, despejada, CANCERBERO camina en compañía del cansancio, en vista de los cerros por cruzar, parafrasea hacia adentro un par de veces, que hago acá?
mirando el sendero, cuidando su fila, que su marcadora este limpia y lista ante cualquier intrincado que surja durante el trayecto hacia… y vuelve el “que hago acá….?”, entonces, tu mente busca relajarte, busca ponerte a resguardo porque lo que has vivido hasta este momento se disfruta, pero fatiga y tu cuerpo lo siente.. sueltas a vos normal y como teletránsportandote a una situación aparentemente tranquila, como quien habla en el súper o el trabajo pero que realmente es peligrosa y pone en riesgo a todos… -a dónde vamos?
Inmediatamente: – Tac tac. El punta de la sección informando con señas, puño cerrado arriba.

Rodillas al piso, Pampa adelante, le siguen Bam bam, Bonito y Sacha, atrás porque no se lleva bien con la punta, Bonito 3ero con notas de soporte por ahí con una 74 endemoniada, Bam bam líder con el GPS y Pampa con su olfato para la guía por entre las malezas a la cabeza, impecable en esa función. Se viene el silencio, terriblemente jodido en momentos como estos, ojala nunca escuchen el silencio, esperas escuchar de nuevo lo que te paralizo, lo que viste, donde esta? Que paso?

Cancerbero ya sabe cada movimiento que hará su UNIDAD, solo se detiene a mirar su zona de cobertura con fino detalle, a tiempo que su mano inhábil toma su secundaria y la otra mantiene empuñada la fiel primaria (pocos entienden como se logra esto).

30 segundos, 1 minuto, 4 minutos… intactos, estatuas. Al quedar inmóviles intentando liberar de nuestros ruidos al entorno se comienza a subir el volumen del ambiente, “contacto!!!” Muy lejos, risas y gritos de euforia desde otro sector, fuera de zona, luces rojas, azules, blancas trazadoras, de todo pero nada concuerda con el llamado de silencio que alertó a la punta.

Básicamente estábamos en el medio de todo pero en una nube de la nada misma.
-Bam bam Bam bam para Pampa?
– Bam bam Bam bam para Pampa?
– Adelante Pampa
– ya veo cualquier cosa, hagamos base
– Copiado, explorá un poco y busca refugio defendible, Bonito adelantate y dale cobertura larga.

Orden dada y como pisando huevos comienza el despliegue, objetivo? Encontrar un refugio defendible, para estas alturas “hacer base” son palabras de alivio y dicha en el EQUIPO. Las complicaciones del momento ameritaban la búsqueda de una zona con la mejor cobertura posible, tanto de fuego enemigo como del clima que ya estaba tornándose castigador en medio de todo el show de colores, gritos y la euforia que se dejaba disfrutar por quienes sabían cuando presionar, cuando apartarse y dejar paso a la sangre nueva, que va y viene festejando esa noche mágica, una buena ESTRATEGIA.Utilizando TÁCTICAS de exploración, avance y cobertura nos adelantamos escasos metros con Pampa al 50% y yo con dolores que no sabía que existían. Después de la adrenalina vivida momentos antes el cuerpo te pasa más factura porque te gastas la poca energía que te queda una y otra vez en cada alerta, incansablemente por el resto de las hermosas 20 y tantas horas que dura la película.

En un instante nos detenemos:

-Acá!! El último aliento de Pampa
-El árbol..
-Eh???
-Ahí adelante!!

Cual niño que encuentra el tesoro escondido, me relajo y con un dejo de inspiración para actuar en esta serie de soldaditos que llena el alma del Cancerbero, veo a mis 3 “el árbol”, en el monte predominan los árboles, obvio, pero este es único, gigante, parecía sacado de las películas de terror, ese árbol que ves en la tele y decís.. ahí se colgó el dueño anterior de esta casa y de noche se ven fantasmas.. no hizo falta nada mas, automáticamente ordenamos reunión en la zona con el resto que había quedado atrás a la espera y decidimos entrar a la guarida. Si si, era nuestra guarida y cobijo de la noche, tronco grueso y viejo, sus ramas llegaban hasta el piso formando una especie de iglú.
Ya dentro, se organiza la estadía de 2 y 2
2 hacen guardia, 2 descansan. Mientras una parte recuperaba energía en cobertura de los plash palatka, cambiándose la ropa húmeda, devorando alguna que otra barra de cereal, los otros pudimos disfrutar de la sangre joven y otros especímenes amantes de este DEPORTE, corretear por ahí en combates trabados, puteadas, paneos de linternas búsquedas de objetivos y custodiando en su trayecto al piloto interpretado por Roger, todo esto a 50, 30, 10 metros y hasta al lado de nuestro refugio, por el mismo sendero por el cual habíamos llegado nosotros al árbol, pero que gracias a Dios no buscaban o no vieron (se lo atribuyo al dios del monte que no dejo, salvo a nosotros, ver nuestro refugio) todo esto relatando por radio a quienes descansaban para que ninguno se perdiera nada de este momento.

Ya avanzada la hora y media que estuvimos ahí, habiendo compartido sanguches de milanesa y comida termo-estabilizada con una cuchara para 4, después de compartir la vida y tiempo valioso donde se afianzan la amistad, camaradería que no existe a la vuelta de la esquina, llega la orden de comandancia.
La orden es dirigirse a una zona de conflicto para tomar posiciones, combatir, cumplir otra misión. Todo nos indica que debemos dejar nuestro refugio, “el árbol”, un aire de descontento por abandonar tal posición favorable invade la mente pero el deber puede más.

Completos, equipados y recargados para afrontar mucho más de lo que atravesamos hasta ese momento, partimos alegremente hacia nuestro nuevo rumbo en OPSE, mirando cada 5 pasos o menos hasta que quedó sumergido en el monte y la oscuridad, el regalo que la naturaleza nos entrego esa noche…

Post JUEGO, quienes organizaron esta fabulosa partida entre asado de por medio pudieron escuchar las anécdotas vividas, resaltando esta misma que se acaba de leer… -El Árbol de Gandalf, así lo nombraron cuando al pasar tantas veces por es lugar, notaban el imponente tamaño y rareza de este ser vivo, con él se encuentra parte de nuestra humilde historia…

Érase una vez un árbol gigante en OPSE.

Vivan cada momento perros, vivan como perros cada momento!

Bonito – Cancerberos

Matako | P-15

Actualmente administrador de esta web. Programador. Metiendo pilas al deporte para que se regularice en el territorio Argentino. Experiencia en simulación militar en Arma3 por más de un año en el clan de Zona Roja Army (https://zrarmy.com/). Rol: Médico de combate. Primaria: M4 We Katana. Secundaria: P226 CYMA.

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